Monday, 9 June 2008

Caracol que se duerme se lo come el que sabemos.

Hay días que te levantas con ganas de conquistar el mundo, ganas de sentirte tan creativo que todo a tu alrededor grita nuevas ideas, nuevos planes, la satisfacción de colectar y probar cosas nuevas hace que el espíritu aventurero de esta viajera grite a flor de piel.

Por lo pronto hemos probado varias cosas en términos de nuevas comidas, desde la recolección de champiñones en el bosque (actividad que me encanta pero que para serles sincera la encuentro un poco difícil de practicar porque no somos unos expertos en la materia y no quiero confundir los que se pueden comer con los que son altamente venenosos, no vaya a ser que termine muriendo de una forma trágica y dolorosa) (Fotos: recogiendo zetas en el bosque con mi amigo Marc)





...hasta la pesca (la verdad no muy exitosa por el momento ya que solo hemos atrapado un pez de un tamaño considerable), y la siembra de ensaladas en el balcón.

Hay mucho trecho por caminar y para seguir con esta onda de comer lo que el planeta nos provee, decidimos volver a practicar una de las actividades mas antiguas en la historia de la humanidad: la recolección de caracoles.



Es una actividad que no necesitamos ni rifles, ni cañas de pescar, ni redes, ni trampas, aunque una bolsa plástica y una linterna si esta muy de noche cuando decides salir a colectarlos no esta de menos (los caracoles aman la oscuridad).

El consumo de caracoles no es tan popular acá en Inglaterra como lo es en países mediterraneos como Francia, España e Italia donde gozan de un buen espacio en la mesa. Los caracoles fueron traído a Inglaterra por los Romanos que en la esparcimiento del imperio traían sus propias costumbres y comidas. En Sur América su consumo es muy reducido aunque he leído recientemente que varios países, entre ellos Colombia están entrando en la onda del caracol y están cultivandolos para consumo pero sobre todo para la exportación a Europa. Es extraño que tenemos tantas canciones (como la de "sopa de caracol ehhhh" ) nombrando a los caracoles y la verdad nunca sentí que este producto pudiera ser algún día parte de la canasta familiar Colombiana.

Los caracoles son facilícimos de encontrar y pueden ser colectados en cualquier época del año, no hay mayor tentación para el caracol cuando el clima se hace un poco mas cálido y los nuevos arbustos empiezan a crecer y ha llovido. Allí es cuando salen en manadas listos a deborar lo que esta a su alcance, y en esta oportunidad nosotros también estábamos listos para la colección.

Preparar caracoles no es algo que se pueda hacer de la noche a la mañana (al menos que hayas conseguido caracoles que han estado invernando, ya que esto indica que no han comido por algún tiempo y su cuerpo esta vacío) de lo contrario se debe hacer una purga que radica en limpiar el animal por lo menos de 5 a 8 días. Es un proceso que debes ser fuerte (si eres de las personas que recluta mascotas por donde pasas), así que ojo! no son mascotas, no les pongas nombres si no quieres pasar trabajos a la hora de prepararlos.



Como les decía, el primer paso es la "purga". Los caracoles tienen una dieta de hojas y verduras que encuentran a su paso, pero hay ciertas plantas que son venenosas para la dieta humana y nos pueden intoxicar o el sabor no es tan llamativo para nuestro paladar, así que la idea es cambiar la dieta del caracol por lo menos por 5 días . La mejor manera de limpiarlos es colocando los caracoles en un recipiente con harina o cereal (se puede colocar también zanahorias u otros vegetales) para que engorden y adquieran un mejor sabor y limpien el cuerpo (hay que limpiar el recipiente diariamente para que los caracoles permanezcan limpios).








Después se pasa a la face de quitarles todo alimento, por lo menos de dos a tres días se deja el caracol sin nada que comer, así termina eliminando todo residuo de su cuerpo.



Después que se purgan los caracoles, se lavan muy bien uno a uno para eliminar los excrementos y la suciedad.



A la hora de cocinarlos hay diferentes técnicas, una es colocar el caracol en agua fría y colocar la olla a fuego lento, Esto permite que el caracol saque el cuerpo haciéndolo fácil de desprender de la caparazón o la otra es colocarlos de una en agua sal hervida por lo menos por treinta minutos.



Como el caracol es un molusco su consistencia es como una babasa, esta tiene que ser eliminada por lo cual después de que están hervidos se siguen lavando con agua sal y vinagre. La verdad a mi no me gusta la idea de hacer este paso como lo sugieren muchos libros de cocina cuando el caracol aún esta vivo, entonces para ahorrarle sufrimiento al caracol, lo que hicimos fue hacer éste paso después de que el caracol estuvo hervido.

Luego se escurren, se sacan de la concha y se reservan para la preparación final.











una de las recetas mas simple es la de mantequilla de ajo. A fuego medio se sofríe 2 dientes de ajo picado con unos 50g de mantequilla. Luego se añade medio vaso de vino blanco y se trae a punto de ebullición, luego se pasan los caracoles a esta salsa por un par de minutos, se pica perejil y se revuelve con esta salsa...y listo, delicioso, rico, gratis y fácil de preparar







La acompañamos con ensalada (la que exitosamente hemos cultivado en nuestro balcón), un vaso de vino y con musiquilla de fondo y tendrás la perfecta cocina contemporánea que dará de que hablar por lo menos en una semana.





2 comments:

Jeffrey Skemp said...

muy delicioso!

Julian V said...

GUACALAS
Yo los probe en Marruecos y no me parecieron nada especial.
Oye no sabia que tocaba hacerlos sufrir sin comer antes de hervirlos vivos.
Pobres babosos