Thursday, 18 September 2008

Caminando por la isla esmeralda



Una semana recorriendo el sur de Irlanda fue suficiente pera quedar perpleja con su cultura, belleza y calidez, un país fascinante donde los arco iris y los tréboles son parte de su geografía.



Muchas personas se sorprenden cuando les digo que Colombia e Irlanda tienen muchas cosas en común, La comida por ejemplo que es una fusión de la zona cundiboyacense con sus papas y y la costa Caribe colombiana con sus sancochos y es allí donde se materializa el famoso "Irish Stew" Estofado irlandés que déjenme decirle es delicioso.




Y hablando de papas es tanta la dependencia que hay en Irlanda por estos tubérculos que en 1845 a 1850 la nación vivió unos de los periodos más dramáticos en la historia de este país. La Hambruna que abarco cinco largos años donde muchos Irlandeses murieron a causa de la papa, bueno la causa específica fue el clima, Las lluvias que por esa época fueron muchísimas, dañaron completamente los cultivos los cuales eran lo unico que comian. Mucha gente murió de hambre y los que tuvieron fuerzas inmigraron a Estados unidos convirtiéndose en una de las más importantes migraciones masivas de los Irlandeses a otros mundos.



Día 1 sábado
Llegamos el sábado en la noche a Cork, donde alquilamos un carro que usamos en toda la jornada de vacaciones. La cabaña que alquilamos estaba ubicada a una hora de la ciudad de Cork llamada "Union Hall", una pequeña villa de pescadores a la orilla del mar.



Día 2 Domingo
Nos dirigimos al punto mas sur-este de la isla llamado Mizen head y luego nos dirigimos a unos acantilados espectaculares donde solos, sin ruidos del mundo exterior hicimos un picnic, las ironias de la vida, este lugar fue antes usado por las mafias Colombianas para traer droga a la isla. luego fuimos a un pub (bar) y pedí mi primer café irlandés (Irish Coffee) que es un coctel básicamente preparado con café caliente, wiskey irlandés y azucar, luego se mezcla y se le cubre de crema de leche, un poco cargado de calorías para mi gusto, pero es delicioso.



Esa noche experimentamos de cerca la calides Irlandesa. Decidimos ir a comer al pueblo que queda a unos diez minutos caminando cuando en este pequeño caminito en la mitad de la nada, vimos venir una mujer con su perro. Una mujer maravillosa que nos hizo una larga conversación y que termino invitándonos a una fiesta propia Irlandesa. De allí fuimos a cenar, yo ordene "chowder" sopa de mariscos con crema ummmmhhhh deli, se las recomiendo, si alguna vez llegan a venir a Union Hall in Co. Cork, tienen que ir a Dintys bar, la mejor sopa de mariscos de la zona en mi humilde experiencia.

y luego nos encontramos con Tess y Peter (los amigos que nos invitaron a la fiesta), donde me sentí como en una película de Hollywood de los años upate, la mayoría de gente estaba ya para pasar revista pero aún así, todos con la energía que les rebozaba del alma...me incluyeron en su mundo y me enseñaron varios pasos de estos bailes. este es el vivo ejemplo que la tradición esta tratando de luchar por quedarse. Otra de las cosas que me llamó la atención de los pasos de este baile es que si me ponia unos tapones en los oidos y seguía observando a la gente bailar, podia en mi cabeza seguir el ritmo con música salsa..quien lo iba a pensar!, bueno la rumba del primer día duro hasta las dos de la mañana, así que el lunes en la mañana se nos quedaron las sabanas pegadas.



Día 3 Lunes
Irlanda por ser parte de la comunidad Europea maneja Euros, y la verdad me sorprendió mucho los precios de las comidas en restaurantes y bares, la mayoría de veces más costosos que los precios de Londres (y eso ya es mucho decir).
Ese día visitamos un pueblo que Stephen adora por su mercado. Clonakilty. Allá fuimos a un mercado grande llamado Super Valu, donde la comida es fresca, y de la región. Les recomiendo la comida para llevar.
El día lo seguimos manejando por las carreteras, viendo los acantilados, parando en pequeños pueblos y gozando de la belleza de la tierra. En la noche prendíamos la chimenea y terminabamos el día calienticos con una copa de vino y unas cerveza Murphys para Stephen.



En Irlanda, es muy común un combustible llamado Turf (foto arriba) usado para quemar en la chimenea o fogatas, es un material que ha sido usado desde hace muchos siglos. Irlanda a pesar de tener muchos bosques ya no es una nación que produce madera (gracias a la intervención de los vikingos y de los Ingleses que desvanecieron las reservas hace mucho tiempo atrás).
Sin embargo Turf es un material que hay de sobra y que muchas familias siguen cosechando utilizando largas palas planas especialmente diseñadas para hacer cortes en el césped cerca a las ciénagas el Turf es cosechado principalmente a mano aún hoy en día. Una vez se hacen los cortes en el césped se procede al proceso de secado en pilas. La apariencia del Turf es como un pedazo de barro seco con pedazos de residuo vegetal, la verdad es que Turf es el resultado de la descomposición de residuos vegetales que han sido enterrados y comprimidos en las ciénagas durante muchos años.
Dicen que cuando el invierno llega a Irlanda, este viene con un olor característico y encantandor de césped quemado, Turf demora un poco en prender fuego, pero cuando lo hace produce un aroma super especial y único del campo Irlandés y se consume hasta la última ceniza proporcionando un fuego duradero. No es de extrañar que los antiguos celtas hicieran del Turf un hábito utilizandolo como su combustible primario.

Día 4 Martes




Este día fue bastante ecológico y es que en Irlanda hay oportunidad para todo, en la mañana nos dirigimos a Beara Peninsula donde la brisa casi me hace volar a Moscu, además fuimos a Glengarriff, una zona donde se pueden hacer caminatas de todo tipo, aunque nos toco hacer varias paradas a los bares porque estaba lloviendo de vez en cuando (o bueno, esa era la excusa) Allí aproveche para seguir haciendo observación de champiñones y zetas (ya les contaré en otro articulo como va eso, porque la estación del otoño trae más y más sorpresas) en fin, ese día vi varios leones marinos y muchos pájaros en la costa. Luego fuimos a Garnish Island, donde las rocas siguen peleando con el océano, en una batalla diaria que los pájaros desentiende y luego hacen clavados para encontrar la pesca del día. Suena repetitivo cuando digo que el paisaje es maravilloso, pero esto me dejo con la boca abierta, hasta se me olvido que estaba haciendo frío.







Al final del día decidimos pasar por Healey gap, una zona montañosa con una carretera de un carril tipo serpiente, la zona bien verde y en soledad completa, bueno aparte de las ovejas que parecían salir de todos lados. Allí tuvimos una aparición, como las de fuera de este mundo, un personaje que solo se encuentran en los libros de Macondo (bueno si Macondo fuera irlandés) nuestro nuevo amigo el pastor John con su perra de raza coli. Si no has tenido la oportunidad de ver a estos perros en plena hora de trabajo, les cuento que se han perdido de lo mejor, nunca había visto un animal tan inteligente como estos perros que recogen cada noche de regreso el ganado, en fin, creo que john se enamoro de mi y mi encanto sur americano, un personaje espectacular que vive solo con la única compañía de sus 600 y tantas ovejas y sus 400 tantas de vacas paseando la mayoría de los días a solas y acompañado del viento y de la lluvia. Yo creo que para el ver a personas es el suceso del año, pero es un encanto de hombre y ese día valió mas la pena con este encuentro.



Día 5 Miércoles
En la mañana fuimos a Cork y visitamos el English Market (mercado Inglés) y en la tarde nos dirigimos a Kensale, puerto a unos escasos 15 a 20 minutos de Cork muy bonito y turístico, con sus calles de muchos colores Kensale es uno de los lugares que hay que obligatoriamente pagar una visita.








A la hora del almuerzo fuimos a una pesqueria bastante posh llamada Fishy Fishy, de entrada pedimos unas tenasas de cangrejo en una salsa que terminamos olvidando que estábamos en un lugar posh y hasta nos chupamos los dedos, de comida pedí torta de pescado. Lo único que me pareció (y no era el primer lugar que lo note) es que en irlanda le colocan mucha sal a las comidas para mi gusto creo que la mayoría de la comida aunque rica tenia un punto más de sal.
Después de almorzar nos dirigimos a Old Kensale Head, una península que una parte fue privatizada y que desafortunadamente pusieron un terreno de golf y la gente del común no puede disfrutar del paisaje.
En la tarde como de costumbre fuimos a Glandore por nuestro te y café antes de ir a la cabaña.





Día 6 Jueves
La mañana estaba bastante húmeda, no paro de llover hasta el medio día así que decidimos buscar refugio en un pequeño café con vista del lago de Gouganbarra. Cuando escampo, decidimos caminar en el bosque y empezamos a ver las primeras cascadas que desembocaban en el lago, un lago que reflejaba como espejo el paisaje irlandés.
A la hora del almuerzo hicimos un picnic en las cuantas mesas disponibles para comer cerca de la naturaleza. Y aquí empieza mi corta historia de mi accidente que aún me tiene la cola adolorida después de dos semanas.
Fue en el río, con la orilla llena de piedras, y en cinco segundos quede patinando en el aire hasta caer nefastamente sentada. de allí para adelante mis vacaciones fueron de niña consentida, porque no podía caminar mucho, y Stephen termino consintiéndome más de lo debido.
De regreso hicimos una parada en el cementerio de Skibberee. Como les contaba al principio Irlanda sufrió una de los mas horribles episodios de la humanidad, millones de Irlandeses murieron por causa del hambre y es en esta población donde más se vieron las consecuencias.




Día 7 Viernes
Por causa de mi accidente nos quedamos en la zona, fuimos a pueblitos cerca del "Union Hall" y comimos y tomamos en los pubs cercanos (cerveza Murphy por supuesto). Y en la noche prendimos la chimenea y vimos películas hasta tarde,




Día 8 Sábado
Cork city.
Finalmente dejamos la cabaña y nos despedimos de "Union Hall" y nos dirigimos a Cork, la segunda ciudad en tamaño de Irlanda una ciudad super encantadora donde se experimenta una mezcla apasionante de historia y vibrante cultura moderna, con sus restaurantes y bares donde reunirse a tocar instrumentos es una excusa para revivir la tradición.

Cork respira en sus calles la fuerza y rebeldía de toda una nación y tiene porque, desde esa región se originaron las batallas de liberación de independencia de Irlanda y la región de Cork obtuvo el sobrenombre de Estado rebelde y los Corkonians (gentilicio de la ciudad de Cork) regularmente refiere a Cork como la real capital de Irlanda.

Mi marido me había estado hablando maravillas desde hace tiempo de esta ciudad que el quería que yo viera con mis propios ojos. Llegamos el sábado directo a buscar un B&B (bed and breakfast - cama y desayuno) que son casas que alquilan la habitación por días y dan el desayuno, de allí su nombre de Bed and Breakfast y son muy comunes en Europa. En fin nuestro B&B parecía del periodo de la realeza porque todo estaba muy dorado y con lámparas que uno se imagina mas en los cuartos del palacio de buckingham, muy bello de por cierto. Situado cerca de la Universidad de Cork y a distancia que se puede caminar hasta el centro de la ciudad que es donde están todos los bares, mercados y centros comerciales.



Apenas dejamos instaladas las maletas nos dirigimos al Mercado inglés (English Market) que es una maravilla, conformados de locales con gran variedad de pescados frescos y ahumados, jamones, una morcilla negra y blanca irlandesa (black and white pudding), además hay locales que venden pan de soda que es un pan irlandés y también se encuentra una variedad de quesos y mantequillas que todo el mundo dicen son los mejores de la República, además hay espacio para comidas continentales con jamones, olivas, y vinos etc. Es una experiencia maravillosa para l os que nos gusta la buena comida.

En el Segundo piso, desde el balcón del Farmgate Café and Restaurant, se puede ver pasar tanto a los locales como a los turistas. Stephen ordeno Champ que es una especial de puré de papa con cebolla larga y salchichas Irlandesas, yo ordene un filete de pescado super exquisito con tres verduras y por supuesto papas ;)

Y luego con las barrigas llenas después de consumir la gasolina que nos daría la energía del día nos fuimos a explorar la ciudad de Cork. Las calles super llenas, el sol como cosa rara se había dignado a ponerse bien arriba en el cielo y la gente salió a las calles de compras o a ver la gente bailar en una tarima ambulante en la calle principal. Es bonito ver que la gente trata aun de revivir el folclore, y yo me quede un buen rato viendo todas las presentaciones. Los puentes con ríos del color negro espeso me hacían recordar las cervezas Guinness y Murphy tan famosas en Irlanda. En la noche fuimos a comer y luego de pub en pub, Stephen quería mostrarme la vida nocturna en Cork, bastante joven, las mujeres super bellas yo vestida con dos sacos y estas que el frió ni les da cosquilla, les juro que llevaban la mayoría puestas unas faldas que ni en Barrancabermeja yo me las pondría. Todas ellas parecidas a las barbies que alguna vez coleccione en mi niñez.

Día 9 Domingo
Nos levantamos temprano en nuestro B&B, diríamos que fuimos los primeros, ese día volábamos de regreso a Londres.
Fuimos los primeros también en llegar al comedor, Stephen pidió un Irish Breakfast (desayuno Irlandés) -Salchichas, Jamón, huevos fritos, pudín blanco y negro, tostada. Con cereal y frutas antes.
Yo lo pedí con fríjoles y con champiñones.

Al medio día volamos nuevamente a Casa, dejando atrás toda la gente bella que conocimos, y el verde esmeralda que se nos quedo en el alma.

para ver mas fotos puedes ir a http://flickr.com/photos/ligia/sets/72157607217302208/

2 comments:

ilipitia said...

Ligiecilla!!!

Mil gracias por compartir tu vida conmigo (y algunos otros curiosos que queremos saber como va la vida)

Un abrazo desde esta Bogotá en la mitad de las montañas con un domingo soleado...

Iliana

Julian V said...

Que bueno se ve que la pasaste!! y como comiste, yam yam.