El problema constante de las mujeres en hallar regalos para navidad, de cumpleaños, de aniversarios para el esposo es un asunto simple para mi, son fáciles de escoger…un nuevo componente “gadget” para la cocina, o el ultimo libro de cocina de su chef favorito y hago moñona. El último regalo para su cumpleaños fue un Kenwood chef que cuesta £700 libras (eso si…me sale caro comer en calidad Michelin)
Para mi, la comida venia en bandeja de plata, todas las noches al llegar del trabajo, la comida siempre estaba servida y un nuevo continente en sabores por descubrir (para mi que estaba acostumbrada en Colombia a comer ACPM: Arroz, Carne, Papa y Mazorca era toda una lección de sensaciones)
Pero ahora es mi turno, y la verdad no solo he descubierto que también tengo el talento en la cocina, pero que además lo disfruto, y esa es la clave!
Stephen empezó un nuevo trabajo en una agencia de publicidad y como toda agencia a nivel mundial las jornadas laborales terminan mas tarde que las del resto de industrias. Así que por primera vez llego yo primero a la casa.
Mi primer pensamiento siempre ha sido el no comprometer todo mi tiempo en la cocina, pero cuando se empieza a disfrutar el tiempo es relativo. Creo que el éxito de los sabores radican en sentir que te gustan preparar nuevas cosas: cuando empiezas a sentir que te TOCA (como se siente muchas veces nuestras madres que les toco la generación de ser amas de casa) los “oficios de la cocina se hacen mas tortuosos.
Hoy en día el mundo esta tan cerca que no es difícil preparar platos internacionales, y esa es la ventaja que tengo viviendo en Londres, donde hay mercados exclusivos de diferentes regiones del mundo.
Cocinar es como un juego donde uno salta de ingrediente tras ingrediente, colores y sabores, medidas, países, continentes….haaa! no me queda pequeño ahora, bueno y aunque no soy una experta debo decir que mi esposo me dio un 10 por la comida que prepare el viernes….
Para los que no saben que hacer con el hígado, acá les doy una receta muy simple y deliciosa

INGREDIENTES
250 gramos de hígado de cerdo, cortado en pedazos medios
30 gramos de jengibre. Cortados en rodajas delgaditas
2 ramas de cilantro, cortado en pedazos de 5 cms
2 ramas de cebolla larga cortada en pedazos de unos 5 centímetros
1 cuchara de aceite de sésamo
PARA DEJAR MARINANDO
3/4 de cucharilla de light salsa de soya
3/4 de cuchara de jugo de jengibre
1/2 cucharilla de sal
1/2 cucharilla de azúcar
1/8 de cucharilla de pimienta
PARA CONDIMENTAR
Sal y azúcar
Pimienta
1 cuchara de salsa de soya oscura
1 cucharilla de vino blanco de cocina (seco)
2-3 cucharillas de agua
MÉTODO
Es muy sencillo. Coloca el hígado a marinar, (en todos los ingredientes del marinado) por 10 minutos
Luego calienta una WOK (olla grande de freír de la china) y coloca el aceite de sésamo y coloca el jengibre a freír hasta que los aromas corran por toda la cocina (a esta hora ya mi estomago empezaba a crujir del hambre)
Luego añade el hígado que ha estado marinando y añade los ingredientes de “para condimentar”, mueve constantemente los hígados.
Añade los cilantros y la cebolla larga en rama en la olla. Sigue meneando hasta que el hígado este cocinado pero no mucho tiempo, porque cuando el hígado se recocina se vuelve cauchudo.
Y listo, prepara un arroz blanco para acompañar y tendras una muy buena experiencia de la comida China.
Cuando yo era estudiante solia comer mucho hígado porque lo vendían demasiado barato en Carulla…desafortunadamente lo preparaba de la misma manera siempre y le cogí un poco de mamera, pero con estas nuevas recetas, los mismos ingredientes de muestran la otra cara de la moneda…te lo garantizo…prepara algo nuevo de otra parte del mundo, te pondra una sonrisa en la cara….
Ahhh…bon appetite!

